Listen on Online Radio Box! Fm Glaciar Fm Glaciar

¿El sueño del pibe? Una plataforma propone que con solo 100 dólares seas “propietario” de un pedacito de campo y ganes dinero alquilándolo

Comparti este articulo.

Matías Simone es un joven ingeniero industrial que desde muy pequeño, en las cenas de familia, escuchaba hablar del agro y la rentabilidad que se lograba invirtiendo en tierras. El tema resultaba recurrente en las charlas que su padre ingeniero agrónomo mantenía con sus colegas, quienes insistían “en comprar un pedacito de campo en algún lado”. Estos deseos chocaban con los altos montos de esas operaciones y ahí mismo se truncaba el sueño.

Fue así como comenzó a crecer el bichito en Simone de hacer posible la inversión en tierras para gente que no dispone de tanto dinero. Y todo condujo a que fundara, hace exactamente dos años, la empresa  Landtoken. Se trata de la primera plataforma de tokenización de tierras productivas en Argentina. Su creador afirma que facilita el acceso al valor de la tierra tanto a  inversores como a propietarios.

¿Pero qué es la tokenización?. Esta terminología, que muchos solo han visto como un código de seguridad bancaria, aquí “se puede entender como la digitalización y fraccionamiento de tierra. Con esta metodología le damos acceso a las personas para que puedan invertir en tierras productiva desde tickets muy bajos”, según explicó el propio CEO de la empresa a Bichos de Campo.

A continuación, el emprendedor aclaró más las cosas: “Con la plataforma  se puede dividir la tierra en un montón de pedacitos y cada uno puede invertir  desde el monto mínimo de 100 dólares o su equivalente en pesos (al valor de la divisa en el mercado informal) y con eso se estarían comprando 0,01 hectáreas”.

-¿Cómo es el proceso  a través de Landtoken para invertir o comercializar un campo?- le preguntamos

-Lo que hacemos a grandes rasgos es conectar  a propietarios de campos con inversores. Por un lado le damos la posibilidad a inversores de invertir o comprar un campo desde superficies muy chiquitas. Y a los propietarios le estamos dando a posibilidad de que puedan tener mucha más liquidez y flexibilidad desde el momento puntual de que pueden venderlo de a pedacitos y a un montón de inversores, en lugar de buscar a una persona que quiera el campo entero.

-Luego de que la empresa haga el fraccionamiento de un campo de forma digital desde la plataforma, ¿cómo funciona en la práctica en el campo real?

-Arrancamos con el proyecto hace más o menos 2 años y hace un poco más de 20 días lanzamos el primer campo. El primer campo tiene 120 hectáreas  que están en Carlos Cásares, al oeste de Buenos Aires. En este campo ya tenemos el 40% vendido.

A decir de Simone, con este primer lanzamiento la empresa ha tenido “muy buena tracción”. Pero aclara que no es un mérito únicamente de Landtoken sino de otras empresas  como Agrotoken y Adecoagro, pues ambas forman parte del proyecto. La primera está especializada en convertir los granos en moneda dura para comprar todo tipo de cosas. La segunda es una de las mayores empresas de siembra del país.

Además de esos socios, Landtoken tiene apoyo de importantes socios, como Gerardo Bartolomé, fundador de la semillera Don Mario;, Ignacio Lartirigoyen, presidente de la empresa homónima; y Guillermo Simone, que está ligado a la producción de semillas.

“Todo este grupo es el que nos da la confianza para poder lanzar un producto tan innovador y que la gente todavía no conoce. Necesitamos si o si un equipo atrás, que avale la idea del proyecto, para sacarlo a la cancha de una forma que la gente se sienta segura y convencida de que lo que están haciendo es serio y funcional”, apuntó.

Este es un video institucional donde se explica la idea:

[embedded content]

-¿Qué requisitos debe tener un campo para que se publique en la Landtoken?

-El campo lo puede traer un propietario, un productor de la zona que conozca las tierras o lo puede traer también una inmobiliaria. Cuando nos traen un campo le aplicamos un protocolo que lamamos Proof of Land. Es la prueba de que haya tierra tokenizable. Primero validamos la parte legal y verificamos que el campo esté listo para transferirse. Después la parte productiva para constatar la productividad que tiene el campo. Para eso hacemos trabajos de estudios de suelo, hacemos trabajo de inteligencia artificial, usando como referencia los últimos 30 años de estudios de suelo y de estadísticas climatológicas.

-¿Quiénes hacen estos estudios?

-Lo hacemos con otras empresas, contratamos servicios de terceros.  Por ejemplo el estudio de suelos lo hacemos con Tecnoagro. Toda la parte de inteligencia artificial para validar la productividad potencial de las tierras la hacemos con Idata. Y la parte económica está a cargo de CAT (Compañía Argentina de Tierras), que nos ayuda a validar que el precio del campo sea razonable para el mercado de la zona y que el precio de arrendamiento también sea un precio de mercado.

Otro banco argentino empleará tokens de granos como garantía de créditos agropecuarios

-Una vez que se compran los campos, ¿cómo el inversor puede hacer rentable su pequeña porción de la propiedad?

-Los campos, una vez que se compran, no los pone a producir el inversor directamente sino que lo da en arrendamiento. Es más bien una inversión financiera pasiva, donde la gente que compre un pedacito de campo no tiene que hacer nada al respecto. Porque cuando se empieza con una inversión financiera tienes tres ventajas. La primera es la tierra, que tiene un componente de apreciación de capital de entre 5% y 7% anual. Después está el segundo componente, que es la renta operativa, que son los ingresos que genera eta anualmente. Y como tercer beneficio, es un producto financiero con el que damos la posibilidad de diversificar la inversión con un activo que antes no tenía posibilidad de adquirir. O sea, invertir en tierras productivas.

-¿Cómo pagan ese arrendamiento? ¿Cuál es el rendimiento anual que puede llegar a tener un inversor al rentar su pedacito de campo?

-Nosotros arrendamos el campo a un tercero. Éste a su vez nos va a pagar una renta fija en quintales de soja. Entonces el ingreso anual que tiene el inversor es este arrendamiento del campo, que se va a pagar también en quintales de soja. Porque lo que hacemos nosotros es que cobre directamente en soja tokenizada, a través de Agrotoken. El inversor va poder utilizar esta soja tokenizada cuando quiera con una tarjeta Visa propia de Landtoken, que estaremos distribuyendo.

Agrotoken y VISA lanzan una ronda de financiamiento para expandir a más países la posibilidad de usar una tarjeta con granos tokenizados

-¿Cómo se logra unificar los intereses de dueños distintos sobre un mismo campo que se adquiere para ser arrendado?

-Cuando nosotros ofrecemos el campo, ya lo ofrecemos con un contrato de arrendamiento. Por ejemplo, el campo que ofrecemos ahora tiene un contrato de arrendamiento con EDP Agro, que es el operador de ese campo. Por lo cual cuando se entra al campo ya está siendo operado por la entidad que lo contrató y va a pagar un arrendamiento a todos los inversores. Por lo tanto, no hay que tomar una decisión porque ya se sabe de antemano, antes de invertir, qué renta vas a tener quintales de soja.

Hasta ahora has comentado que para subir un campo a la plataforma, se requiere de un protocolo extenso, en el cual intervienen muchos actores de forma tercerizada ¿Cuál es entonces rentabilidad de Landtoken en todo este proceso?

-Hacemos toda la administración del campo y gestionamos todos los contratos de arrendamiento. Lo que va a cobrar Landtoken es un fit de tokenización que no es más que un valor entre el 2% y 3,5%, dependiendo del monto invertido para la compra de las tierras. Ese es el único costo inicial por encima de la comprar de un campo tradicional. No obstante, aunque agregamos el fit de tokenización los gastos transaccionales son similares a  los de una compra de campo normal. Luego a medida que el inversores queden con sus hectáreas, lo que Landtoken va a cobrar es un 5% del valor de la renta en calidad de gastos administrativos. Después en el momento de vender la tierra  se cobraría el 0,75% como fit de transacción para vender esa hectárea.