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¿Cómo devolver el golpe tras el mortífero ataque con drones? Biden tiene muchas opciones, pero debe medir las consecuencias

Ene 31, 2024
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El presidente Joe Biden ha dejado en claro que Estados Unidos contraatacará después de que un mortal ataque con drones matara a tres miembros de las fuerzas armadas e hiriera a más de 40 en una pequeña base de Jordania durante el fin de semana. Lo que aún no está claro es quién recibirá el golpe, dónde y con qué fuerza.

Biden tiene una amplia gama de opciones, pero EE.UU. debe caminar por una línea muy fina: una respuesta débil hará poco para disuadir nuevos ataques de grupos de milicias respaldados por Irán, mientras que un ataque importante corre el riesgo de extender la agitación en Oriente Medio y arrastrar a EE.UU. a un conflicto más amplio.

El martes, Biden dijo sin rodeos “sí” cuando se le preguntó si había decidido cómo responder al ataque. Pero no brindó detalles y agregó que EE.UU. quiere evitar desencadenar una guerra más amplia en Oriente Medio. “Eso no es lo que busco”, señaló.

Sin embargo, los tres militares son los primeros muertos en ataques de milicias desde el comienzo de la guerra de Israel contra Hamas en Gaza. Y su muerte ha impulsado pedidos de una fuerte respuesta estadounidense.

Torre 22, la base atacada en Jordania. Foto: ReuterTorre 22, la base atacada en Jordania. Foto: Reuter

Las opciones de objetivos van desde el interior de Irán, incluida la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, hasta buques iraníes en el mar y grupos de milicias respaldados por Teherán y líderes militantes clave en Irak y Siria. El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, planteó la posibilidad de que EE.UU. adopte un “enfoque escalonado” con varias acciones a lo largo de un período de tiempo.

A continuación se muestran algunas opciones.

Ataque directo a Irán

Funcionarios de todo el gobierno han dicho que EE.UU. cree que Irán es el responsable de armar, financiar y apoyar a las milicias que vienen librando una creciente campaña de ataques con drones, misiles y cohetes contra las fuerzas estadounidenses en Irak, Siria y ahora Jordania.

“En cierto sentido los hago responsables porque están suministrando las armas a las personas que lo hicieron”, dijo Biden el martes.

Atacar dentro de Irán –incluso a la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria– enviaría un mensaje fuerte y directo a Teherán.

Algunos argumentan que esa medida es necesaria, porque los ataques estadounidenses contra las milicias respaldadas por Irán en los últimos meses no los han disuadido. Pero también sería la medida más arriesgada, debido a los temores de que enardecería a las milicias y enfurecería a Teherán.

Los res soldados muertos en la base. Foto. archivo Los res soldados muertos en la base. Foto. archivo

Atacar activos o líderes iraníes fuera del país puede ser más aceptable. EE.UU. hizo eso en 2020, cuando mató al líder de la Fuerza Quds, el general Qassem Soleimani, con un ataque con drones en Irak, en respuesta a ataques a bases estadounidenses en ese país y un asalto a la embajada de EE.UU. en Bagdad.

Irán respondió lanzando una andanada de misiles balísticos contra la base aérea de Al-Asad en Irak, hiriendo a decenas de efectivos estadounidenses, la mayoría de los cuales sufrió lesiones cerebrales traumáticas.

El ex funcionario de inteligencia israelí y analista de Oriente Medio Avi Melamed dijo que Irán tiene miles de millones de dólares en proyectos de inversión militar en Siria y que, al atacarlos, EE.UU. podría castigar a Teherán sin el riesgo de escalada de un ataque directo a Irán. Un ejemplo, dijo, es un gran complejo cercano a Boukamal que se utiliza para el almacenamiento de misiles balísticos. EE.UU. ya ha atacado instalaciones allí en respuesta a ataques de milicias.

“No faltan objetivos militares (en Siria) a los que la administración estadounidense podría apuntar y causar un daño significativo al régimen iraní”, dijo Melamed.

Atacar nuevamente a los grupos de milicias

La medida más probable sería atacar nuevamente a las milicias respaldadas por Irán en Irak y Siria. Hasta el martes, esos grupos habían lanzado 166 ataques contra instalaciones militares estadounidenses desde el 18 de octubre, incluidos 67 en Irak, 98 en Siria y ahora uno en Jordania, según un funcionario militar estadounidense.

El martes, uno de los principales grupos de milicias respaldados por Irán, Kataib Hezbollah, anunció en un comunicado “la suspensión de las operaciones militares y de seguridad contra las fuerzas de ocupación” en Irak, refiriéndose a las tropas estadounidenses. El grupo, que los funcionarios estadounidenses consideran uno de los principales sospechosos del ataque en Jordania, dijo que la suspensión tenía como objetivo “evitar una situación embarazosa para el gobierno iraquí”.

Como respuesta, el general de división Pat Ryder, secretario de prensa del Pentágono, dijo que “las acciones hablan más que las palabras”.

Los ataques a las fuerzas estadounidenses han puesto al gobierno iraquí en una posición incómoda. El primer ministro Mohammed Shia al-Sudani llegó al poder gracias a facciones aliadas de Irán, pero también ha trabajado para mantener una buena relación con EE.UU.

EE.UU. ha contraatacado a las milicias sólo un puñado de veces desde el 27 de octubre.

  • Ese día, aviones de combate estadounidenses atacaron dos sitios de almacenamiento de armas y municiones en el este de Siria, cerca de Boukamal, que eran utilizados por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGC por la sigla en inglés) y grupos respaldados por Irán.
  • El 8 de noviembre, aviones de combate arrojaron bombas sobre un depósito de almacenamiento de armas del IRGC cerca de Maysulun en Deir el-Zour.
  • El 12 de noviembre, ataques aéreos estadounidenses tuvieron como objetivo un centro de entrenamiento y una casa segura del barrio de Bulbul de Mayadin.
  • El 26 de diciembre, EE.UU. lanzó ataques contra tres lugares de Irak utilizados por Kataib Hezbollah y grupos asociados, y, el 23 de enero, EE.UU. atacó tres instalaciones en Irak, nuevamente con Kataib Hezbollah como blanco.

Presión del Congreso

En todo el Capitolio, los legisladores exigen represalias.

Los miembros halcones del Congreso dijeron que Biden debería apuntar directamente a Teherán por el ataque mortal a la base de Jordania. El senador republicano Lindsay Graham de Carolina del Sur dijo que atacar a delegados de Irán no los ha disuadido y pidió a la administración Biden “atacar objetivos de importancia dentro de Irán, no sólo como represalia por matar a nuestras fuerzas, sino también como disuasión de agresiones futuras”.

Otros dijeron que EE.UU. debería atacar al IRGC y la Fuerza Quds, que están repartidos por toda la región.

La mayoría, sin embargo, se inclinó por la moderación, diciendo que la administración debería adoptar un enfoque estratégico y reflexivo para evitar una escalada de tensiones y arrastrar a EE.UU. a otra guerra en un año electoral.

“El enfrentamiento directo con Irán sin duda llevará a la muerte de más miembros de las fuerzas armadas estadounidenses y fácilmente podría escalar hasta convertirse en un conflicto regional”, dijo la representante demócrata Sara Jacobs de California en un comunicado.

¿Cuán importante y cuán pronto?

La descripción de la Casa Blanca de un “enfoque escalonado” podría dar a entender que la respuesta será más que militar. Y también podría reflejar la preocupación de que miembros de los grupos de milicias se estén escondiendo, según se ha informado, lo que podría hacer más difícil para EE.UU. localizar y atacar a comandantes de alto rango o lugares clave. En consecuencia, EE.UU. podría necesitar escalonar su respuesta a lo largo de días para poder localizar y precisar mejor los objetivos.

Otros argumentan que todo lo que no sea una respuesta importante hará que EE.UU. parezca débil.

“Cuando oyen decir proporcionalidad, razonable, moderada, ‘no queremos una guerra regional’, eso suena muy bien en Davos, pero nuestros adversarios lo interpretan como debilidad y luz verde para la agresión”, dijo Bradley Bowman, director sénior de la Fundación para la Defensa de las Democracias.

Sanciones económicas

Una opción no militar son siempre las sanciones económicas, castigo utilizado habitualmente por la administración Biden y sus predecesores.

El senador Jim Risch, el principal republicano de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, dijo que el gobierno “debe adoptar frente a Irán una política centrada en imponer al régimen costos económicos y militares significativos”.

EE.UU. podría reforzar las sanciones destinadas a cortar el flujo de fondos hacia Irán y sus representantes, particularmente en Irak. La administración ya ha impuesto sanciones a algunas de las milicias iraquíes – en particular a Kataib Hezbollah –, así como a empresas que estarían canalizando dólares a las milicias o a Irán.

Traducción: Elisa Carnelli

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